Control Ambiental Microbiológico
En la actualidad el ser humano pasa entre el 80 y el 90 % de su tiempo realizando actividades en espacios interiores (trabajo, ocio, hogar, comidas, entre otras actividades).
Esto ha conllevado a la creación de ambientes interiores más confortables y más homogéneos que los exteriores. Para ello, ha sido necesario acondicionar el aire de estos espacios interiores, calentándolo en invierno y enfriándolo en verano.
Para que los sistemas de acondicionamientos fueran eficaces y rentable, había que controlar el aire que entraba dentro de los locales desde el exterior, cuyas características térmicas eran contrarias a las deseadas, lo que trajo consigo locales cada vez más herméticos y con un control más riguroso de la cantidad de aire exterior utilizado para renovar las atmósferas interiores más viciadas.
En la mayoría de los casos el volumen de aire exterior utilizado para ventilación y renovación es el mínimo necesario, por lo que se recicla muchas veces el aire interior de los locales. Esto ha originado el aumento del número de quejas, molestias y problemas de salud de los ocupantes de los locales interiores. Lo cual, a su vez, repercute en los costes sociales y financiero.
Generalmente la
sintomatología
• Irritaciones de ojos, nariz y garganta.
• Sensación de sequedad en membranas mucosas y piel.
• Ronquera.
• Respiración dificultosa.
• Eritemas (Erupciones cutáneas).
• Comezón.
• Hipersensibilidades inespecíficas.
• Náuseas, mareos y vértigos.
• Dolor de cabeza.
• Fatiga mental.
• Elevada incidencia de infecciones respiratorias y resfriados.
producto a la contaminación de los ambientes anterios son atribuído a otras causas, pasando la calidad del aire a un segundo plano.
El número de
posibles contaminantes
• Contaminantes producidos por los propios inquilinos de los edificios (ejemplo: el humo de tabaco, los desodorantes, etc)
• Los materiales de construcción y decoración del propio edificio.
• Los muebles.
• Los materiales usados para el trabajo de oficina.
• Los productos utilizados como correctores, del ozono desprendido por las fotocopiadoras, los biocida, los productos de limpieza, etc.
• Existen también casos en que estos contaminantes proceden del exterior del edificio como pueden ser los humos de escape de automóviles, el dióxido de azufre o el radón.
• El polvo presente en un aire interior que dependerá de la ventilación, la limpieza y la actividad en la zona.
que provocan estos síntomas es enorme ya que pueden tener muy diversos orígenes.
A todo nos interesa la calidad del agua que ingerimos, pero a poco nos importa la calidad del aire que respiramos.
Los contaminantes biológicos (Bacterias, hongos, virus y ácaros) provenientes del exterior o debido a la propia actividad humana, son los principales responsables de las enfermedades infecciosas y también de los brotes alérgicos, que se manifiestan en los edificios enfermos.
Por ello, hemos desarrollado un método de control microbiológico, para detectar en los ambientes interiores la presencia de organismos biológicos y evaluar su posibles implicaciones en la aparición de enfermedades y alergias.