Diabetes Tipo II
La diabetes es una enfermedad que afecta el modo en que el cuerpo humano usa la
glucosa.
La glucosa es el azucar más abundante en la sangre. Proviene de los alimentos que consumimos y es la mayor fuente de energía necesaria para desarrollar las funciones del cuerpo humano.
El organismo degrada los alimentos y los transforma en glucosa y en otros nutrientes, que son absorbidos en el flujo sanguíneo desde el tracto gastrointestinal.
El nivel de glucosa en la sangre aumenta después de una comida y pone en funcionamiento al páncreas, que genera la
hormona insulina
La insulina es una hormona polipeptídica formada por 51 aminoácidos, producida y segregada por las células beta de los islotes de Langerhans del páncreas, en forma de precursor inactivo llamado proinsulina.
La insulina interviene en el aprovechamiento metabólico de los nutrientes, sobre todo con el anabolismo de los carbohidratos. Su déficit provoca la diabetes mellitus y su exceso provoca hiperinsulinismo con hipoglucemia
y la libera en el flujo sanguíneo. Pero en las personas con diabetes, el organismo no produce la insulina adecuadamente.
La insulina trabaja como una llave que abre las puertas de las células y permite el ingreso de la glucosa (glucemia). Sin la insulina, la glucosa no puede llegar hasta las células (las puertas permanecen "cerradas" y no hay una llave para abrirlas) de manera que se queda en el flujo sanguíneo.
Como resultado, el nivel de azúcar en la sangre alcanza niveles más altos que lo normal (hiperglucemia). Los niveles altos de glucemia con frecuencia provocan que el páncreas produzca cada vez más insulina, pero no la suficiente para seguir el ritmo de las demandas del cuerpo. Esto trae consigo complicaciones en la salud.
La diabetes tipo II es una
enfermedad crónica
Enfermedad que dura toda la vida.
que se caracteriza por los altos niveles de glucosa en la sangre y porque el cuerpo no responde correctamente a la insulina. Esto se denomina resistencia a la insulina y significa que la grasa en el hígado y en las células musculares normalmente no responden a dicha insulina.
- Síntomas
Con frecuencia, las personas con diabetes tipo II no presentan síntoma alguno. En caso de presentarse síntomas, éstos pueden ser:
• Visión borrosa.
• Disfunción eréctil.
• Fatiga.
• Infecciones frecuentes o de curación lenta.
• Aumento del apetito.
• Aumento de la sed.
• Aumento de la micción.
- Factores de riesgo.
• Edad superior a 45 años.
• Colesterol HDL inferior a 35 mg/dL o niveles de triglicéridos superiores a 250 mg/dL.
• Presión arterial alta.
• Antecedentes de diabetes gestacional.
• Intolerancia a la glucosa identificada previamente por el médico.
• Grupo poblacional (las poblaciones de afroamericanos, hispanoamericanos e indígenas americanos tienen altos índices de diabetes).
La mayoría de las personas con diabetes tipo II tienen sobrepeso en el momento del diagnóstico; sin embargo, puede presentarse también en personas delgadas, especialmente en los ancianos.
Los antecedentes familiares y la genética juegan un papel importante en la diabetes tipo II. Por lo que es importante realizarse un estudio genético para determinar el riesgo a padecer esta enfermedad.