Osteoporosis.
La osteoposis es una enfermedad que se caracteriza por una disminución de la densidad de los huesos por pérdida del tejido óseo normal.
El hueso está correctamente calcificado, pero existe menor cantidad de hueso por unidad de volumen.
Esto conlleva una disminución de la resistencia del hueso frente a los traumatismos o la carga, con la consiguiente aparición de fracturas.
El hueso es un tejido vivo, en constante renovación. Por un lado se forma hueso nuevo (formación ósea) y, simultáneamente, se destruye hueso envejecido (reabsorción ósea).
Aparece osteoporosis cuando se rompe el equilibrio entre ambas, bien porque disminuya la formación de hueso nuevo, o bien porque aumente la reabsorción, o por ambas causas simultáneamente.
La osteoporosis es una enfermedad degenerativa de los huesos que afecta al 30% de mujeres y al 12% de hombres, en especial a la población de más edad.
Causas
Existen también numerosos factores que aumentan la pérdida de masa ósea que acompaña la edad, y que, por tanto, multiplican el riesgo de padecer osteoporosis y sus consecuencias. Entre ellos cabe destacar la inmovilización o el sedentarismo, el tabaco y el alcohol.
- Síntomas.
Las fracturas más frecuentes en la osteoporosis de la mujer postmenopáusica son las fracturas vertebrales, que producen dolores muy agudos en la espalda y condicionan la aparición progresiva de deformidades de la misma, fundamentalmente disminución progresiva de la talla por aplastamientos vertebrales.
Este dolor puede dar paso a un dolor sordo más continuo, producido por microfracturas, y que muchas veces es el síntoma que lleva al diagnóstico.
La osteoporosis del anciano produce típicamente fracturas en los huesos largos, sobre todo en la muñeca, y más aún en el fémur, siendo la responsable de las típicas fracturas de cadera de las personas mayores.
- Tratamiento.
Como medidas generales, es necesario hacer mención de la dieta, rica en calcio y baja en proteínas, la abstención de tóxicos como el tabaco y el alcohol, y el ejercicio físico habitual.
Cuando la dieta no garantiza una cantidad adecuada de calcio, deben administrarse suplementos, teniendo en cuenta que las necesidades de calcio son de unos 1000 mg al día, y aumentan en el embarazo o en la menopausia.
La vitamina D facilita la absorción y utilización del calcio, por lo que en muchas ocasiones se administra asociada al mismo.
También en su prevención, se utilizan fármacos que disminuyen la reabsorción de hueso.
La osteoporosis en una enfermedad genética que está causada por un grupo de genes, aunque también influyen ciertos factores ambientales, como el nivel de nutrición y la dieta alimentaria que se sigue o el ejercicio físico que se practica. Por lo que es importantes realizarse un estudio genético para evitar problemas de salud en el futuro.